

El pasado sábado 28 de febrero, algunos de nuestros alumnos de primaria y secundaria del Instituto Andes Tuxtla vivieron uno de los momentos más significativos en su formación espiritual: la celebración del Sacramento de la Primera Comunión. Fue una jornada profundamente emotiva que quedará grabada en el corazón de nuestros niños, sus familias y toda nuestra comunidad educativa.

Este acontecimiento no solo representa un paso importante en su vida de fe, sino también la consolidación de un proceso formativo que promovemos día a día como parte del Modelo Educativo de la Red de Colegios Semper Altius, donde la excelencia académica camina siempre de la mano con la formación humana y espiritual.

Durante la ceremonia, nuestros alumnos demostraron que prepararse para recibir este Sacramento implica más que conocimiento: significa compromiso, reflexión, interioridad y el deseo genuino de vivir valores como la fe, la gratitud, el respeto y la responsabilidad. Virtudes que fortalecen su carácter y los impulsan a ser líderes positivos en su entorno.
Uno de los aspectos más significativos de esta celebración fue la participación activa de las familias. Padres, abuelos y seres queridos acompañaron a nuestros alumnos en este momento trascendental, reafirmando que la educación es una misión compartida. En Andes Tuxtla creemos firmemente que cuando familia y colegio caminan juntos, formamos no solo estudiantes exitosos, sino grandes personas.
Esta Primera Comunión nos recordó que seguimos creciendo como comunidad: una comunidad que celebra, que acompaña y que educa desde el corazón.
Agradecemos a cada familia por confiar en nosotros para ser parte de este camino de fe y formación integral.
En el Instituto Andes Tuxtla, educamos para la vida… y para trascender. 



